Prepara tu propio aceite de coco casero

El aceite de coco es muy utilizado tanto en las rutinas de belleza para cuidar nuestra piel, como en el arte culinario. Te proponenos aprender a preparar tu propio aceite de coco casero, para tenerlo a mano, cada vez que lo necesites.

Aceite de coco casero, ingredientes

  • 8 cocos grandes y bien maduros
  • 1 bol
  • Paño blanco o gasa
  • 3 tazas de agua caliente
  • Frasco de vidrio hermético

Aceite de coco casero, preparación

Es muy importante que al elegir los cocos, los mismos al sacudirlos hagan sonido de que contienen agua adentro.

Vamos a abrirlos y retirar justamente ese contenido, colocando sobre el bol una gasa para filtrar nuestro producto. Reservar.

Por otro lado luego de retirar el líquido interior de los cocos, los cortatemos en mitades, y los llevaremos a horno caliente durante 5 a 10 minutos. Pasado este tiempo los retiramos, sacamos su pulpa y la cortamos en trozos más pequeños para llevarlo a la licuadora o procesadora, junto con 3 tazas de agua caliente. ( La proporción es 3 tazas de agua caliente, cada dos del producto licuado de coco)

Emulsionamos la preparación, y luego filtraremos en el mismo bol donde tenemos reservada el agua de coco. Vamos a presionar la gasa con los dedos para obtener la mayor cantidad de líquido posible.

El líquido de coco obtenido ( leche de coco) lo vamos a verter en un fraco hermético, cerrado. Dejaremos reposar la preparación durante 48 horas.

Pasado este tiempo, se producirá una fermentación de la preparación y el contenido se dividirá en dos partes. Una espesa y la otra líquida.

La parte estesa es la conocida manteca de coco.

Colocamos nuestro frasco en la heladera, sin tapa, para que ésta manteca de coco solidifique, y la podamos retirar con facilidad.

Una vez sólida la llevaremos a una sartén caliente a fuego bajo para evaporar completamente el agua que haya quedado. Es importante revolver constantemente para que no se nos queme.

Cuando no queden restos de agua, ya tenemos listo nuestro aceite de coco casero. Lo podemos envasar, y disfrutar, tanto en nuestras comidas, como para realizar los más diversos productos y tratamientos de belleza.