Ojos rojos, como aliviarlos de forma casera

Los ojos rojos son una patología muy común en los días que corren, ya sea porque pasamos muchas horas frente a la computadora, con el teléfono móvil, viendo Tv, o simplemente leyendo. Muchas son las personas que al terminar el día padecen de un enrojecimiento en los ojos debido al cansancio visual y la fijación de la vista frente a cualquier tipo de pantalla. Te contamos como aliviar los ojos rojos de forma sencilla, sin recurrir a gotas o colirios comerciales que muchas veces terminan resultando agresivos y no cumplen su objetivo.

Alivia los ojos rojos con manzanilla

La manzanilla posee muchas propiedades, sobre todo resulta un efectivo calmante y antiinflamatorio para los ojos rojos. Algunos la conocen muy bien para tratar ojeras pero también resulta muy efectiva al momento de aliviar el picor y el enrojecimiento de los ojos cansados por estar mucho tiempo frente a una pantalla.

Infusión de manzanilla para ojos rojos

Alcanza con preparar una infusión con dos bolsitas de té de manzanilla, o dos cucharadas de flores y hojas secas de ésta hierba, para luego aplicarla con una mata de algodón sobre los ojos por 5 minutos. Además de higienizar naturalmente nuestros ojos, les estaremos brindando un rápido alivio a los síntomas de enrojecimiento.

Bolsitas de té de manzanilla fría para combatir ojos enrojecidos

Para completar el tratamiento anterior, puedes valerte de las mismas bolsitas que has utilizado para realizar la infusión, y llevarlas al frío. Es importante que no se congelen. El frío es un excelente antiinflamatorio y descongestivo, sobre todo de la zona ocular.

Una vez que tengas las bolsitas frías de manzanilla, luego de haberte aplicado la infusión, coloca una en cada ojo y reposa durante 5 minutos más para obtener un alivio inmediato.

Recuerda descansar la vista, cada vez que puedas, no pases demasiadas horas frente a la pantalla, si no es realmente necesario, y repite éste tratamiento antes de acostarte para que al día siguiente tus ojos luzcan descansados y sin la molestia de estar enrojecidos.